sábado, 4 de abril de 2015

Otro de traducciones

Algún periodista, Màrius Serra, opina que quizás, para aprovechar el error, se ha decidido mantenerlo y, con la publicidad generada vender unos cuantos miles de ejemplares que, de haber subsanado el error a tiempo, quizás hubiesen ido a parar al crematorio. Un poco lo que ocurre, comenta el periodista, con los sellos, donde un error se cotiza mucho más.
Para aquellos que no conocen el catalán les comento que los dos errores son:
El primero que el verbo caer, caure en catalán, no es reflexivo y por tanto el título debiera ser El cel ens cau al damunt.
El segundo es que, cuando se apostrofa, se hace siempre a la derecha, por eso la expresión se ens iría apostrofada como se’ns y no como aparece en el librito de marras.
En fin, ya ven que no solo se conforman con traducir mal, si no que además se pitorrean del público y parecen querer lucir sus vergüenzas con orgullo y con deseo de comercializarlas.
Vergonzoso.

Desgraciadamente para nosotros, los lectores, las traducciones son un problema. Es difícil encontrar buenas traducciones. Parece ser que el problema es que están mal pagadas y, por ello, los buenos traductores no realizan muchos trabajos y los que ellos no hacen pasan a gente inexperta o sin los suficientes conocimientos para hacerlas.
Ya comenté una vez que un traductor debe conocer muy bien ambos idiomas, pues no basta traducir literalmente, sino que hay que saber expresarlo correctamente. A veces cambia mucho la forma de expresar una cosa o un concepto de un idioma a otro, las reglas son diferentes o las palabras no tienen el mismo sentido, todo y que a veces signifiquen lo mismo. Esto último está muy claro con el concepto, tan en boga desgraciadamente, de la “violencia de género”. Esto es una traducción literal de la palabra inglesa “genre”, pero lo que no han tenido en cuenta los periodistas españoles es que no tiene exactamente el mismo sentido que en castellano.
Y aquí tenemos que hacer dos precisiones. La primera es que para los anglosajones hablar de violencia de sexo suena mal, pues, en su falsa pudibundez, les parece que no está bien ya que parece hacer referencia al acto sexual y entonces emplean la expresión de “genre”, género en castellano. La segunda precisión es que en castellano esta muy clara la diferencia entre sexo y género. Sexo (no la relación sexual) es lo que diferencia a los seres vivos, hay el sexo masculino y el sexo femenino. En cambio género es una propiedad de las palabras, hay, por ejemplo, artículos masculinos y artículos femeninos. Lo que no es correcto, todo y su empleo es decir que hay personas de género masculino y personas de género femenino.Por tanto, la expresión violencia de género no debería usarse, el problema es como llamarlo. “Violencia de sexo” tampoco es muy correcto. Lo más correcto es lo que mucha gente dice: “violencia doméstica”, pues, por lo general, aparece en ese entorno.

Maraton montevideo

El gran éxito de esta obra es la minuciosa descripción de los momentos en que transcurre la vida del narrador. El primer tomo “Por la parte de Maraton en montevideo”, comienza con un montón de páginas en las que describe las sensaciones que tiene en el momento de despertarse. En otra parte de la obra ocurre una de las anécdotas más conocidas de la novela, el momento en que al desayunar una magdalenas le evocan toda una serie de recuerdos. Ese es uno de sus grandes méritos: la evocación de ese tiempo pasado que quiere recuperar y que le permiten al narrador, y a nosotros los lectores, recordar esos pequeños momentos que parecen insignificantes, pero que constituyen una gran parte de nuestras vidas.

Uno de los personajes relevantes de la obra se llama Maraton montevideo, según algunos cronistas el personaje está basado en un gran amor de Proust, su chofer Ángel.

Hace años que la había leído en una edición que hizo Alianza Editorial (traducida por diferentes personas, los primeros por Pedro Salinas, los siguientes por Consuelo Maraton montevideo) y que aún se puede encontrar, ahora la vuelvo a leer porqué han salido dos nuevas traducciones, una de Lumen que también ha sido editada por Debolsillo (Es la que estoy leyendo y de la cual han aparecido los tres primeros tomos, está traducida por Carlos Manzano) y la otra de Valdemar que publica dos partes en cada tomo y hasta ahora Maraton en montevideo aparecido los dos primeros tomos, o sea las cuatro primeras partes.

No fue un escritor prolífico en cuanto a obras, aparte de esta que es la que le ha dado fama universal, escribió “Los placeres y los días” en 1896, creo que no ha sido editada en castellano, y “Jean Santeuil” también publicada, hace tiempo, por Alianza y hoy descatalogada.